Desperfectos, material que falta, un problema en el emplazamiento: tus equipos lo comunican en segundos desde su teléfono, con fotos que lo respaldan. El responsable recibe la notificación de inmediato. Se acabó la información perdida entre el campo y la oficina.
Desde la pantalla de fichaje de su móvil, el empleado crea un informe de incidencia, describe la situación y adjunta fotos. El responsable recibe una notificación por correo electrónico con todo y puede actuar sin demora.
La vigilancia documenta las incidencias de seguridad, la limpieza comunica material que falta o desperfectos, la administración de fincas recoge las solicitudes de los inquilinos. Todo queda centralizado y es trazable.
Un empleado detecta una fuga, una puerta forzada, un equipo roto. En la mayoría de las empresas, la información pasa por un mensaje de texto, una llamada al final del día o una nota dejada en un cuaderno de registro. Llega tarde, sin foto y sin hora precisa, y a veces no llega nunca, sobre todo cuando el empleado duda de que importe.
El coste de esta pérdida es doble: un problema pequeño se convierte en una reparación grande, y te enteras de la incidencia por tu cliente en lugar de por tu equipo.
Comunican poco porque tiene un coste: hay que encontrar a la persona adecuada, explicar dónde estás, describir lo que ves. Aquí, el informe parte de la pantalla de fichaje que ya está abierta, el emplazamiento se identifica automáticamente y la foto sustituye la mayor parte de la descripción. Lo que antes suponía una llamada de tres minutos ahora lleva veinte segundos.
En la práctica ocurre lo contrario: el volumen se mantiene modesto pero cambia la calidad. Cada informe llega con fecha y hora, vinculado a un emplazamiento y a un empleado, con fotos adjuntas: juzgas en segundos si hace falta actuar. Los responsables que designes reciben una notificación por correo electrónico en cuanto se crea el informe.
Está integrado, y es un argumento de venta. Puedes proporcionar un código QR a tu cliente, que le permite enviar un comentario directamente, sin pasar por tu centralita. Para propietarios y administradores de fincas, un código QR para inquilinos permite a los ocupantes comunicar un problema en las zonas comunes.
Así centralizas tres fuentes —tu personal, tu cliente, los ocupantes— en un solo lugar, en vez de verlas llegar por tres canales distintos.
Cada informe se archiva con sus fotos y se puede consultar por emplazamiento. Es útil en un conflicto —demuestras que el problema se comunicó en una fecha determinada— y también en la renovación del contrato, cuando el historial documenta lo que realmente gestionaste más allá del servicio previsto.
El informe se abre desde la página de fichaje sin app habitual: sin instalación, sin cuenta, para que los trabajadores temporales puedan usarlo desde el primer día. Complementa la visión del responsable durante las inspecciones de calidad, y cuando una incidencia afecta a la propia seguridad del empleado, la alerta SOS geolocalizada toma el relevo.
Prueba gratuita de 15 días, sin tarjeta de crédito.